Resolviendo problemas a golpe de clic.

El uso de las Nuevas Tecnologías (NN.TT.) nos permite, a golpe de un simple clic, consultar e investigar sobre aquellos problemas que nos afectan en nuestra vida cotidiana. La Red se presta a ello, pues raro es el asunto en el que una búsqueda pormenorizada no nos dé la friolera de decenas, quizá centenares de páginas con posibles soluciones a casos como el que nos preocupa.

La tranquilidad de hacerlo desde un simple smartphone, tableta u ordenador, desde la comodidad de nuestra casa, hace que nuestro afán investigador derive en buscar no ya una solución orientativa a nuestra inquietud, sino que, incluso, queremos extrapolar nuestro asunto a lo que encontramos. ¡Y vaya si lo conseguimos!

Así, da igual que el tema en cuestión que nos afecta sea médico, legal o mecánico (por poner sólo algunos ejemplos): Internet tiene la solución para todos y para todo… o eso es lo que tendemos a pensar.

Sin embargo, no debemos perder nunca la perspectiva. Las búsquedas en la Red son ORIENTATIVAS, nunca DEFINITIVAS, porque ningún tema es exactamente igual que otro y, en su defecto, las formas de resolverlo no dependen sólo de lo que diga un texto.

De igual modo, una Web, un blog, un libro o un foro no sustituyen a los profesionales de cada materia, que son quienes por sus conocimientos adquiridos, y también por la experiencia que te da el puesto y los años de desempeño del mismo, pueden atacar sin dilación las causas de nuestras preocupaciones y orientarnos hacia la solución efectiva de las mismas.

Se han dado ocasiones en el Despacho de Carolina Palma de personas que han venido a realizar una consulta, no sólo con la documentación del caso, sino con numerosos textos jurídicos impresos extraídos de la Red. Algunos, curiosamente, hacían referencia al asunto expuesto por el cliente, pero sin embargo, en el desarrollo de los mismos, éstos eran perjudiciales para sus propios intereses. Y cuando uno va con las ideas preconcebidas a un profesional (en este caso del Derecho), no debe olvidarse nunca que el que sabe de la materia es dicho profesional, no el cliente.

¿Por qué decimos esto? Porque en más ocasiones de las que suponemos, la búsqueda de un contexto determinado y puntual que ampare la totalidad de lo que nos preocupa no implica que, de encontrarlo, nos sea favorable. Así que la próxima vez que nos veamos inmersos en un asunto de cierta relevancia, que nos preocupe lo suficiente como para tener que ir a un profesional, no vayamos pensando que sabemos lo que tenemos que decirle y cómo tiene que actuar. Por nuestro propio bien…

¿Tienes alguna duda? Si es así, ponte en contacto con nosotros a través del siguiente formulario. Recuerda que al rellenarlo y enviarlo aceptas expresamente nuestra Política de Privacidad.